El aumento de las medidas con la Orden Ejecutiva del presidente norteamericano, Donald Trump, del pasado 1 de mayo de 2026, violenta la autodeterminación y soberanía del pueblo y Estado de la isla, subrayó la entidad, creada en 1997 por disposición institucional de los Acuerdos de Paz.
Mencionó además que los efectos de esta imposición violentan la soberanía de otras naciones, mientras calificó de totalmente injustificada la agresión contra Cuba, en nombre de la seguridad y protección de Estados Unidos.
En nombre de una falsa libertad y democracia, transcurridas seis décadas de bloqueo criminal y genocida norteamericano, añadió mediante un comunicado.
“Nos indigna profundamente la pretendida separación y exclusión de Cuba del entramado de relaciones económicas y financieras entre países, que violentan flagrantemente el derecho internacional”, remarcó.
Trasmitió su entrañable solidaridad con la isla, un abrazo colectivo desde Guatemala, ante el pretendido ahorcamiento con precarización de un pueblo digno, luchador y autodeterminado.
El instrumento de trabajo activo en función del desarrollo de poblaciones rurales e indígenas de este territorio centroamericano cerró su texto con la frase: ¡Qué viva el pueblo cubano y su Revolución!.
Antes, la Fundación abrazó la causa justa antillana por la libre determinación de perseguir el desarrollo económico, social, cultural, y de estructurarse libremente, sin injerencias externas.
Calificó de especiales las muestras de colaboración y humanismo de Cuba con la tierra del quetzal, a pesar del bloqueo estadounidense, en referencia a la labor ininterrumpida aquí durante casi 28 años de médicos antillanos en las comunidades más remotas, entre otras.
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