El proyecto se estructura en cuatro fases: hasta 2035, 2045, 2065 y 2085, y prevé el avance de la urbe según el modelo de “Patrimonio Cultural – Civilización – Modernidad – Felicidad”, que sitúa a las personas en el centro y posiciona la cultura como eje central de la estrategia de desarrollo socioeconómico.
Con un enfoque de planificación abierto, multicéntrico y multicapa, que utiliza el río Rojo como eje principal del paisaje ecológico y cultural, esta capital aspira a convertirse en una ciudad verde, inteligente y moderna con competitividad internacional y un centro de desarrollo clave para el delta del río Rojo y la región norte.
El objetivo, señaló el diario Hanoi Moi, es desarrollar la ciudad de forma rápida, sostenible, inteligente e inclusiva, vinculada a la transformación digital y verde, la economía circular y la adaptación al cambio climático, y manteniendo al mismo tiempo la defensa y seguridad nacionales, el orden y la seguridad social.
De acuerdo con el Plan Maestro, Hanoi no solo se desarrollará horizontalmente, sino que también se expandirá significativamente en el espacio subterráneo, el espacio elevado y el ecosistema urbano digital.
La urbe conformará una estructura de desarrollo estrechamente vinculada con las regiones Capital, del Delta del Río Rojo, de las Tierras Medias y Montañosas del Norte, así como con los corredores económicos nacionales e internacionales.
Según la hoja de ruta trazada, para 2035 la superficie urbana edificada representará aproximadamente entre un 40 y un 45 por ciento de la superficie natural, y para 2045 esta proporción aumentará hasta entre 45 y 50 por ciento, siguiendo un modelo de “compacto y verde”. Para 2065 la superficie urbana edificada alcanzará aproximadamente del 55 al 60 por ciento y el terreno restante se protegerá para mantener corredores verdes, zonas forestales y espacios ecológicos de la capital.
Cabe destacar, señaló la propia publicación, que el plan introduce, por primera vez, una directriz para el desarrollo espacial a gran escala y con múltiples niveles, en el cual el espacio subterráneo se divide en varios niveles para servir al transporte, la infraestructura técnica, almacenamiento de aguas subterráneas y proyectos estratégicos.
Más allá de centrarse en la infraestructura y el desarrollo económico, el Plan Maestro de la Ciudad Capital de Hanoi con una visión a 100 años dedica un espacio significativo a la preservación cultural y la construcción de la identidad urbana.
Así, se identifican la cultura, la identidad y la creatividad como los valores fundamentales que guiarán todo el proceso de desarrollo, con el propósito de convertir a Hanoi en una “Ciudad Creativa” de la región asiática y un importante centro cultural y turístico con competitividad internacional.
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