En su habitual conferencia de prensa semanal, el mandatario señaló que el país necesita estar en los mejores escenarios que impulsen indicadores alineados con los estándares y las mejores prácticas de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
A solicitud del jefe de Estado, el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, explicó a los periodistas que el ingreso a la OCDE se hizo pensando a mediano y largo plazo, en la siguientes generaciones.
Se trata , dijo, de fortalecer nuestra institucionalidad con un impacto directo de la calidad de vida de la población y sobre todo de los jóvenes y su nivel de educación ante un mundo altamente cambiante.
Aclaró que no necesariamente entrar a la OCDE establece la obligatoriedad de cumplir todos sus requisitos, pero que será de alto beneficio sobre todo en materias como educación y capacitación.
De otra parte, Mulino precisó a los informativos que el proyecto de Ley de Sustancia Económica que se debate en la Asamblea Nacional (parlamento), a propuesta del Ejecutivo, no guarda relación con este proceso, aunque sí busca respaldo para salir de las listas grises de la Unión Europea.
En abril último, el canciller de la nación istmeña, Javier Martínez-Acha, suscribió en París un memorando de entendimiento con la OCDE, considerado como histórico.
Tras la rúbrica del documento, el jefe de la diplomacia aseveró que de esa manera Panamá consolida su compromiso con la transparencia, el Estado de derecho y los estándares internacionales.
Por la OCDE, el secretario general, Mathias Corman, firmó el documento y afirmó que apoyará la agenda de reformas de Panamá durante los próximos cinco años, dirigida a impulsar el crecimiento.
Según Martínez-Acha, este acuerdo no debe interpretarse como un gesto simbólico, sino como una decisión estratégica orientada a transformar la institucionalidad panameña y fortalecer su credibilidad ante la comunidad internacional.
El memorando establece un marco de cooperación técnica que permitirá el intercambio de información, evaluaciones comparadas de políticas públicas, misiones de expertos y recomendaciones basadas en evidencia, precisa el informe oficial.
Además, precisó, abre la puerta para que Panamá participe de forma más activa en los espacios donde se definen estándares globales.
Este acuerdo, según el funcionario, tendrá efectos directos en el clima de inversión, al aumentar la previsibilidad; en la gobernanza, al reforzar la rendición de cuentas; en la innovación, al impulsar una economía basada en el conocimiento; y en el desarrollo del capital humano.
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