El crítico y periodista Yuris Nórido Ruiz Cabrera, vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) y codirector del documental junto al artista visual Adolfo Izquierdo Mesa, destacó que “la proverbial sencillez de Isidro está en esta obra”, subrayando el carácter íntimo y testimonial de la propuesta.
La producción contó con la asesoría de Jorge Brooks y la música de Jorge Amado y Demetrio Muñiz.
El encuentro reunió a destacadas personalidades de las artes escénicas y plásticas, entre ellas la presidenta de la Uneac, Marta Bonet y la presidenta del Consejo Nacional de las Artes Escénicas, Rachel García Heredia.
Lesbia Vent Dumois, Premio Nacional de Artes Plásticas y vicepresidenta de la Uneac, entregó al homenajeado un libro con su catálogo de obras como gesto de reconocimiento, explicó dicha organización en redes sociales.
También asistieron Marilyn Garbey y Lourdes de los Santos, presidentas de las asociaciones de Artistas Escénicos y de Cine, Radio y Televisión.
Durante la presentación, el bailarín y coreógrafo Santiago Alfonso, Premio Nacional de Danza 2007, evocó el impulso que la Revolución Cubana y el Comandante en Jefe Fidel Castro dieron al desarrollo de la danza y la cultura afrocubana, resaltó la Uneac.
Este fue el contexto en el que Thondike consolidó su trayectoria como régisseur, primer bailarín, coreógrafo y profesor de la compañía Danza Contemporánea de Cuba.
El maestro, nacido en La Habana el 15 de mayo de 1941, es autor de coreografías emblemáticas como Ireme (1979), Nuestra Era, Oh la Rumba (1980) y Rhombos y la ofrenda (1981), y ha dedicado parte de su carrera a la formación de agrupaciones de aficionados en la capital.
La Uneac resaltó que su legado constituye un baluarte para las nuevas generaciones de artistas, por su sensibilidad hacia la música, el canto y la danza, y su impecable sentido del ritmo.
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