“Nosotros somos su voz y sus representantes y tratamos de lograr una mayoría política para construir un proyecto alternatmivo al autoritarismo”, dijo el candiato de Juntos por el Perú (JPP).
Aludió así a la propuesta de Fujimori, de volver a poner orden frente al desborde de la criminalidad y un gobierno (1990-2000) de mano dura como el de su padre, condenado a prisión por crímenes de Estado, al punto que su plan de gobierno lleva el título “Perú con orden”.
Sánchez cumplió en el fin de semana una serie de concentraciones en los distritos populares de Puente Piedra, Jicamarca y Villa El Salvador, en busca de votos en Lima, metrópoli en la que en la primera ronda del 12 de abril obtuvo muy pocos votos.
En esas actividades, el candidato contradijo tácitamente el mensaje de orden de Fujimori, a quien enfrentará el 7 de junio, cuando será elegido quien gobernará desde
Propugnó la anulación de las «leyes procrimen” por las que votaron el fujimorismo y sus aliados parlamentarios y que recortaron una serie medidas drásticas contra la delincuencia queafectaron a algunos congresistas vinculados a presuntos casos de corrupción.
En su discurso señaló que la delincuencia es el mayor obstáculo para el desarrollo de los sectores populares y emprendedores y denunció una colusión» entre las redes criminales y el poder político.
“La criminalidad se ha unido al pacto mafioso de la clase política y se ha convertido hoy en el principal enemigo de nuestra patria», afirmó.
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