La entidad señaló que, contrariamente a la información que circula en redes sociales y en ciertos canales de comunicación, no existe ninguna declaración oficial ni confirmación sobre la presencia de personas enfermas en la ciudad-provincia de Kinshasa.
El INSP recomendó a la población basarse exclusivamente en las comunicaciones oficiales del Ministerio de Salud y a no dejarse engañar por la difusión de información falsa que contribuye a sembrar miedo y pánico en la comunidad.
La institución también aseguró que se adoptan todas las medidas para evitar la propagación de la dolencia, mientras los equipos técnicos están movilizados en el terreno y continúan la vigilancia epidemiológica en todo el país para brindar una respuesta rápida, coordinada y eficaz.
El Gobierno de la RDC declaró oficialmente el día 15 de mayo el decimoséptimo brote de la enfermedad del virus del Ébola en las zonas sanitarias de Rwampara, Mongwalu y Bunia, en la provincia de Ituri.
Hasta la fecha, se notificaron 246 casos sospechosos y 80 fallecimientos, incluidos cuatro casos confirmados, por lo que de inmediato se adoptaron medidas como el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, la búsqueda activa de casos, el rastreo de contactos y el aumento de la capacidad de pruebas de laboratorio.
Los análisis realizados por el Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB) confirmaron que la actual epidemia está ocasionada por la cepa Bundibugyo del virus.
Esto ocurre aproximadamente cinco meses después del final del anterior brote, que cobró 43 vidas en Bulape, en el territorio de Mweka en la provincia de Kasai.
Las autoridades sanitarias de la RDC y los países vecinos como Uganda y Sudán del Sur, junto a agencias de la ONU, farmacéuticas y otros actores, se reunieron este viernes bajo la convocatoria de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) para coordinar la respuesta.
El temor es la propagación de la enfermedad hacia otros países, dada la condición fronteriza y las características de movilidad de la zona afectada, como revela la aparición de un caso importado en Uganda.
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