El auge de redes como Discord y Roblox, convertidas en sitios de socialización para millones de jóvenes, abrió un debate internacional sobre los límites entre entretenimiento, interacción virtual y criminalidad informática.
Según agencia Brasil, Sérgio Luiz Oliveira, delegado de la unidad de ciberdelitos del estado de Pernambuco e investigador del Centro de Estudios y Sistemas Avanzados de Recife, advirtió que los juegos en línea pueden funcionar como incubadoras de prácticas criminales.
Manifestó que muchos jóvenes comienzan intentando vulnerar reglas dentro de videojuegos, piratear cuentas o manipular plataformas para obtener ventajas competitivas, pero terminan avanzando hacia delitos más sofisticados, como fraudes bancarios, lavado de dinero y estafas con criptomonedas.
Dicha problemática, plantean especialistas, no se limita a Brasil, pues gobiernos y organismos de distintos países analizan actualmente nuevas regulaciones para plataformas digitales utilizadas masivamente por menores de edad.
Por ejemplo, naciones europeas como Francia, Dinamarca, Noruega y España debaten restricciones y mayores controles de padres o familiares adultos, expuso la referida fuente.
En América Latina, donde la población juvenil figura entre las más conectadas del mundo, expertos señalan preocupaciones sobre la combinación entre vulnerabilidad social, acceso temprano a tecnologías y escasa educación digital.
Brasil posee uno de los mercados de videojuegos más grandes del orbe y Discord registró este año 51,6 millones de cuentas en el país, superado únicamente por Estados Unidos.
La pesquisa Game Brasil 2025 reveló que el 36,5 por ciento de los ciudadanos entre 16 y 30 años de edad juega en línea y de ellos el 82 por ciento considera a los videojuegos su principal forma de entretenimiento.
Investigadores y estudiosos coinciden en que estas plataformas sustituyen cada vez más espacios tradicionales de convivencia y socialización juvenil.
Citado por agencia Brasil, el usuario Bruno Vilela explicó que dentro de muchos juegos existe un lucrativo comercio virtual de accesorios y diseños personalizados, algunos con valores elevados.
Gran parte de los ciberdelincuentes son hombres jóvenes, nacidos en la era de Internet, con conocimientos tecnológicos básicos, pero suficientes para ejecutar fraudes mediante herramientas prefabricadas adquiridas en foros clandestinos, puntualizó Oliveira.
También puntualizó que muchos delincuentes dejan rastros digitales por errores técnicos o por exhibir en redes sociales cambios repentinos en su nivel de vida, incluidos vehículos, fiestas y viajes.
Este problema llevó a Brasil a implementar el Estatuto Digital de la Niñez y la Adolescencia, que establece mayores controles sobre contenidos e interacciones virtuales para menores de edad.
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