Explicó que la cifra de sospechosos supera los 500 casos, y 130 personas ya perdieron la vida en esa nación africanas mientras un individuo falleció en Uganda a consecuencia de la mencionada dolencia.
«Estas cifras cambiarán a medida que se amplíen las operaciones sobre el terreno, lo que incluye el refuerzo de la vigilancia, el rastreo de contactos y las pruebas de laboratorio», subrayó el director general del organismo internacional.
Adhanom lamentó el fallecimiento de trabajadores sanitarios vinculados a las labores de atención.
El director general de la OMS alertó que debido a los conflictos existentes en el área ya fueron contabilizados 100 mil desplazados, y esto podría complicar el panorama epidemiológico ante la ausencia de vacunas o tratamiento para la cepa del virus responsable de este brote, denominada Bundibugyo.
La enfermedad del ébola es una dolencia grave, a menudo mortal, en los seres humanos.
De acuerdo con la literatura médica, los virus que lo provocan pertenecen al género Orthoebolavirus de la familia Filoviridae.
Hasta la fecha fueron identificadas seis especies de Orthoebolavirus, de las cuales se sabe que tres causan grandes brotes: el Virus del Ébola, Virus del Sudán y Virus Bundibugyo.
Expertos señalan como responsables a los murciélagos frugívoros de la familia Pteropodidae, pues son huéspedes naturales del Orthoebolavirus.
El virus puede transmitirse a los humanos cuando las personas tienen contacto cercano con la sangre, las secreciones, los órganos u otros fluidos corporales de animales infectados, como murciélagos frugívoros, chimpancés, gorilas, puercoespines, que se encuentren enfermos o muertos en la selva tropical.
Los individuos no pueden transmitir la enfermedad antes de presentar síntomas, y siguen siendo infecciosos mientras su sangre contenga el virus.
dfm/joe













