Según la comunicación, el actual fortalecimiento del rublo que alcanzó los máximos históricos de los últimos tres años se debe al aumento de los precios del petróleo en el Medio Oriente, y a la entrada de ingresos en divisas procedentes de las exportaciones.
A ello también contribuye la disminución de la demanda de importaciones y el elevado tipo de interés de referencia, que aumenta la demanda de activos en rublos.
Hasta finales del segundo trimestre, el tipo de cambio se mantendrá cerca de los niveles actuales, mientras que en verano los analistas esperan un cambio de tendencia hacia un debilitamiento de la divisa rusa.
Este deprecie se verá facilitado por el aumento de las compras de divisas en el contexto de la regla presupuestaria.
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