Las estadounidenses tuvieron que atravesar un laberinto de resistencia española antes de imponer su jerarquía, pues el conjunto dirigido por Miguel Méndez llegó a dominar el marcador y mantuvo el pulso hasta el empate 58-58 al cierre del tercer cuarto.
España entró al partido sin complejos y golpeó primero con un 9-1, apoyada en una defensa agresiva y en la movilidad de su ataque, fórmula que le permitió incluso marcharse al descanso apenas tres puntos por debajo, 36-39.
La joven base española Iyana Martín, de apenas 20 años, ofreció una exhibición de talento ante las estadounidenses y terminó con 17 puntos, mientras María Conde aportó otra cifra idéntica y Awa Fam sumó nueve tantos y siete rebotes.
Estados Unidos encontró en Breanna Stewart a una de sus principales respuestas durante el tramo decisivo, con 16 puntos y seis rebotes, secundada por Kahleah Copper, autora de 13 tantos, y Jackie Young, quien apareció con 12 unidades en los minutos de mayor tensión.
El conjunto español llegó a ponerse por delante 45-44 en el tercer período, pero un parcial estadounidense de 0-7 devolvió el mando a las favoritas, que posteriormente aprovecharon varias pérdidas rivales para abrir una brecha de 10 puntos, 60-70.
El desenlace confirmó la resistencia de España y, al mismo tiempo, la capacidad estadounidense para sobrevivir cuando el partido dejó de ser una exhibición de poder y se convirtió en una batalla de nervios, aunque la selección norteamericana mantuvo intacta su hegemonía mundial.
Estados Unidos disputará mañana el oro frente a Francia, vencedora 86-64 de Alemania en la otra semifinal, mientras españolas y germanas se medirán por el bronce en el mismo escenario.
La final tendrá además el atractivo de enfrentar a las vigentes campeonas con una Francia que alcanzó por primera vez en su historia el partido decisivo de un Mundial femenino, después de una trayectoria impecable en Berlín.
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