Durante una conferencia de prensa en Doha, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores qatarí, Majid al-Ansari, afirmó que su país respalda los esfuerzos diplomáticos dirigidos a alcanzar una solución entre Washington y Teherán.
El funcionario destacó además la importancia estratégica del estrecho de Ormuz para los mercados internacionales de energía y el comercio global, e insistió en la necesidad de restablecer plenamente el tránsito marítimo en esa vía.
La región vive una fuerte escalada militar desde finales de febrero, tras el estallido de hostilidades entre Estados Unidos e Israel, por una parte, e Irán por la otra, conflicto que según Teherán dejó más de tres mil muertos.
Tras el fracaso de las negociaciones previas, Washington impuso desde el 13 de abril un bloqueo sobre puertos iraníes, incluidos los ubicados en el área del estrecho de Ormuz.
En respuesta, Irán estableció restricciones al tráfico marítimo y exigió coordinación previa para el tránsito de embarcaciones, ante el temor de una ruptura del alto el fuego vigente desde el 8 de abril.
Al-Ansari reveló que dos buques gaseros cataríes cruzaron recientemente el estrecho rumbo al puerto pakistaní de Qasim, en coordinación con Islamabad y como parte de los esfuerzos regionales para facilitar la reapertura gradual de la navegación.
No obstante, aclaró que la situación aún dista de una normalización completa y precisó que al menos 10 buques gaseros cataríes permanecen retenidos en el estrecho, junto a otras embarcaciones internacionales a la espera de autorización para transitar.
Sobre las perspectivas de un acuerdo entre Irán y Estados Unidos, el portavoz señaló que no es posible prever el resultado de las intensas gestiones diplomáticas lideradas por Pakistán, aunque confirmó que los contactos continúan.
También indicó que la reciente conversación telefónica entre el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, y el presidente estadounidense, Donald Trump, tuvo como propósito preservar la calma y evitar una mayor escalada regional.
Según Al-Ansari, Trump respondió positivamente a los llamados de mediación y dio margen a una nueva oportunidad para la diplomacia y el diálogo.
El lunes último, el mandatario estadounidense anunció la suspensión de un ataque militar previsto contra Irán, tras solicitudes formuladas por Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
Sin embargo, Washington advirtió que mantiene preparados planes para una ofensiva “integral y a gran escala” si no se alcanza un acuerdo considerado aceptable por la Casa Blanca.
Por su parte, el portavoz militar iraní Mohammad Akrami Nia advirtió este martes que Teherán podría abrir “nuevos frentes” y emplear “diferentes medios e instrumentos” en caso de una nueva agresión estadounidense-israelí.
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