“Los verdaderos culpables por el derribo de dos aviones violadores del espacio aéreo de Cuba, el 24 de febrero de 1996, son el gobierno de Estados Unidos y los sectores más beligerantes del exilio cubano radicado en la Florida”, dijo la organización, que mantiene estrechos lazos con la nación antillana.
La Dirección Nacional del MINH estableció que la acusación hecha contra Raúl Castro por esos hechos en un tribunal estadounidense, forma parte de la escalada de Washington contra la Revolución Cubana, en violación del derecho internacional vigente y del respeto a la soberanía entre países independientes.
“Denunciamos esta farsa, que sólo persigue el propósito de exacerbar aun más la política agresiva y criminal del gobierno de Estados Unidos contra Cuba Revolucionaria”, expresó el MINH.
Ratificó nuestra firme solidaridad al compañero Raúl y a todos quienes han sido acusados en ese tribunal de encargo de la Florida.
Por mucho tiempo, abundó, el gobierno de Cuba había advertido al estadounidense sobre las continuas violaciones a su espacio aéreo y la realización de diversas provocaciones, de aviones que despegaban desde aeropuertos ubicados en la Florida.
“El gobierno de Estados Unidos no tomó medida alguna y, en cambio, consintió en que continuaran las provocaciones, que ponían en riesgo la seguridad de miles de personas en La Habana y en otras ciudades del país, por lo que la decisión del gobierno de Cuba de ordenar el derribamiento de los aviones invasores fue un acto de defensa legítima de la soberanía nacional del país”, afirmó.
La Dirección Nacional del MINH sostuvo que es lo mismo que hubiera hecho el gobierno de Estados Unidos si se hubiera visto amenazado por aviones de un país extranjero.
A quienes hay que llevar a los tribunales es a los agentes provocadores y delincuentes del exilio cubano protegidos por el gobierno estadounidense, y al propio gobierno de Estados Unidos, responsable directo de los hechos acaecidos el 24 de febrero de 1996.
Hoy, como siempre, ratificamos nuestra solidaridad con la Revolución Cubana, con Raúl y con el hermano pueblo cubano, remató la organización boricua.
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