La acción fue coordinada por autoridades ecuatorianas y también de Colombia y Perú.
Según las pesquisas, la estructura criminal ingresaba el material ilícito desde Perú a través de las provincias fronterizas ecuatorianas de El Oro y Loja, para luego trasladarlo y almacenarlo en inmuebles ubicados en el norte, en Imbabura y Carchi, en el límite con Colombia.
Las investigaciones señalan que el destino final de parte del armamento era la ciudad colombiana de Ipiales, donde un presunto cabecilla identificado como Daniel coordinaba el abastecimiento a grupos disidentes armados.
Durante la operación fueron ejecutados 29 allanamientos en las provincias ecuatorianas de Pichincha, El Oro, Carchi, Zamora Chinchipe, Loja, Azuay e Imbabura.
La Fiscalía indicó que, en el marco de la cooperación internacional, se realizaron 15 incautaciones de explosivos, 10 de ellas en Ecuador y cinco en territorio colombiano.
El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, afirmó que en el operativo participaron más de 400 policías y aseguró que la organización también abastecía de armamento al grupo criminal Los Lobos.
El funcionario explicó además que varios de los detenidos ya enfrentaban procesos judiciales previos, aunque no precisó detalles.
Ecuador permanece desde 2024 bajo la declaratoria de “conflicto armado interno” emitida por el presidente Daniel Noboa para enfrentar a bandas criminales vinculadas al crimen organizado, a las que catalogó como terroristas.
Pese a esa medida, el país cerró 2025 con cifras récord de violencia, al superar los nueve mil homicidios, según datos oficiales del Ministerio del Interior.
lam/avr













