Según informó el grupo armado, la decisión busca despejar “cualquier sombra de duda” y dejar al descubierto “a quienes usan el argumento de la extradición como pretexto para sabotear el proceso y negarle a la nación la oportunidad histórica de cerrar el ciclo de la confrontación armada”.
El presidente del país, Gustavo Petro, celebró la decisión.
“El autodenominado EGC ha acordado integrar 400 combatientes para su tránsito a la vida civil. Ninguno de ellos, como fue mi solicitud, tiene requerimientos de extradición”, señaló en cuenta de la red social X.
La comunicación del grupo armado se divulgó cuando existe una controversia en torno al tema entre la Consejería Comisionada de Paz y la Fiscalía General.
El consejero comisionado de Paz, Otty Patiño, rebatió los argumentos de la fiscal general, Adriana Camargo, quien se negó a levantar las órdenes de captura contra 29 integrantes del EGC, también conocido como Clan del Golfo, después de que lo solicitara el Gobierno.
De acuerdo con el funcionario, la suspensión de la ejecución de órdenes de captura, incluidas aquellas con fines de extradición, durante transcurso del desplazamiento y en permanencia en las ZUT, opera por mandato expreso de la ley y no por una valoración discrecional.
La Fiscalía, por su parte, alegó que se abstenía de suspender las órdenes de captura contra 29 miembros del EGC hasta contar “con información suficiente y verificable respecto al cumplimiento de los requisitos legales sobre el estado avanzado del proceso de paz”.
El Gobierno informó hace dos semanas que más de 400 integrantes del EGC comenzarían a partir del mes próximo su ingreso en las ZUT establecidas en Tierra Alta, Córdoba y Nuevo Belén de Bajirá, Chocó, con vistas a su desmovilización.
La medida, sin embargo, es objeto de críticas que el gobernante neogranadino rechaza.
“Ahora atacan las ZUT, zonas de concentración de combatientes para su desmovilización; el último peso a la desmovilización de la violencia en un proceso de paz, cuando es de ley y se ha practicado desde hace décadas, incluido el proceso de paz con el M-19 hace 34 años. No les gusta tocar la posibilidad de la paz, porque saben que en la paz acaba la economía ilícita”, afirmó.
La primera ronda de conversaciones formales del Gobierno nacional con el EGC se dio en septiembre de 2025 en Catar, país mediador y sede de los diálogos.
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