Bajo el lema “La salud no puede esperar” personal médico, asistencial, administrativo más organizaciones sociales, sindicatos, agrupaciones de pacientes y estudiantes de medicina participaron en la movilización que partió del Ministerio de Salud de la Nación en la Avenida 9 de Julio, tomó Avenida de Mayo y convergió en gran concentración en Plaza de Mayo.
“Estamos exigiendo al ejecutivo de Javier Milei y al ministro (de Salud, Mario) Lugones mayor presupuesto y una urgente recomposición salarial para el sector”, sostuvieron desde la Central de Trabajadores de Argentina Autónoma.
La protesta buscó visibilizar la crisis en el sector y el rechazo al plan que lleva adelante el gobierno a través de la cartera que comanda Lugones; asimismo, contó con el apoyo del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y su ministro de salud bonaerense, Nicolás Kreplak.
La semana pasada la Casa Rosada recortó más de 63 mil millones de pesos (45.652.173 dólares) a un ya afligido presupuesto de salud golpeado ya por recortes previos. Los participantes en la marcha exigieron frenar el “desguace” del sistema sanitario que se está llevando a cabo por el ejecutivo libertario siguiendo las exigencias del FMI.
Desde la CTA-A denunciaron el vaciamiento y la parálisis del Programa Remediar, que redujo significativamente la entrega gratuita de botiquines esenciales a centros de atención primaria, al mismo tiempo repudiaron el recorte del 40 por ciento de los fondos del Plan de Asistencia Médica Integral (PAMI) y los bajos salarios asignados a los médicos de cabecera.
En la imponente movilización los manifestantes mostraron carteles con los reclamos y cánticos contra el ajuste de Milei y el ministro Mario Lugones.
Hugo Godoy, secretario general de la CTA-A, expresó en la concentración en Plaza de Mayo “profunda preocupación por el nefasto impacto de estas políticas en el sistema de salud, el desfinanciamiento de provincias y municipios, y la continuidad de programas nacionales esenciales, incluido el funcionamiento del PAMI”.
Asimismo, advirtió sobre el deterioro progresivo de la atención sanitaria y la urgencia de fortalecer el sistema público de salud.
El drástico recorte se ejecutó en medio de una fuerte contracción del gasto en esta sensible área. Las transferencias corrientes a provincias y municipios para salud se desplomaron 98,8 por ciento interanual en términos reales durante abril, reportó la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública.
El ajuste no se limita a la estructura central del Ministerio. Entre los organismos descentralizados también sufrieron fuertes reducciones como la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos Malbrán, con impacto en la producción de biológicos, el control de enfermedades y obras de infraestructura para laboratorios de alta seguridad, señaló diario Ámbito Financiero.
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