«Estamos en la etapa final del ciclo. Hacia finales de este año, la instalación habrá entrado en servicio», declaró el ejecutivo este jueves en conferencia de prensa.
Por su parte, la directora de Operaciones de la agencia ARPI, especializada en el desarrollo de la infraestructura de transporte y logística, Ekaterina Kuzminá, dijo que la terminal del teleférico está lista al 93 por ciento y que ya están en fase de producción ocho de los 10 cables de 30 toneladas que sostendrán las cabinas a una altitud de 70 metros sobre el río Amur.
El teleférico tendrá dos líneas de 976 metros y dos cabinas para 110 personas que circularán con intervalos de 12 a 15 minutos a una velocidad de siete metros por segundo, mientras tardarán unos seis minutos en cruzar el río Amur entre Blagovéschensk y Heihe.
Según las previsiones, el tráfico será de hasta 2,5 millones de personas al año, lo que representa unas seis mil 800 diarias.
Del lado ruso se construye una terminal de 26 mil metros cuadrados que albergará la estación del teleférico con el andén, equipos tecnológicos, paso fronterizo, tienda libre de impuestos, zona de restauración y otros locales comerciales y de esparcimiento.
Al otro lado del Amur, en Heihe, habrá una terminal de cuatro plantas con un amplio estacionamiento, tienda libre de impuestos, hotel cinco estrellas y espacios para reuniones de trabajo.
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