El megaterremoto de Valdivia costó la vida a cerca de dos mil personas, destruyó miles de construcciones, provocó cambios en la morfología costera y dejó más de dos millones de damnificados.
“Es un acontecimiento que no pasa. Sigue presente en los recuerdos, en la memoria colectiva y continúa influyendo en la historia y la identidad valdiviana”, afirmó el doctor Fabián Almonacid, director del Instituto de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad Austral de Chile (UACh).
En declaraciones a la prensa local, explicó que este hecho significó el fin de una época para la ciudad y el puerto de Corral ya que la urbe cambió su perfil industrial y comenzó a consolidarse como un centro vinculado a la educación, la salud y el comercio.
El doctor Manuel Schilling, geólogo y académico del Instituto de Ciencias de la Tierra de la UACh, afirmó que el terremoto de 1960 no solo alteró el paisaje del sur, sino también la manera en que la ciencia comprende la dinámica tectónica del país.
Recordó que poco después del sismo comenzó la erupción del volcán Cordón Caulle, lo cual evidenció la relación que puede existir entre estos dos fenómenos.
En homenaje a las víctimas, la municipalidad de Valdivia convocó a una ceremonia conmemorativa en la Plaza Chile, donde habrá un minuto de silencio en memoria de los fallecidos y las sirenas sonarán en el momento exacto en que se produjo el terremoto.
En 2022 el país instituyó el 22 de mayo como el Día Nacional de la Memoria y Educación sobre Desastres.
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