La ruptura llegó en la segunda mitad cuando Harry Kane, como faro en la tormenta, golpeó de cabeza tras una falta para inclinar la balanza a favor del Gigante de Baviera.
Cuando el reloj rozaba el minuto 80, el inglés volvió a aparecer con un derechazo tras la asistencia de Luis Díaz, una estocada que apagó la resistencia de los suabos, y completó el triplete con un penal bien ejecutado en los minutos de descuento.
El equipo dirigido por Vincent Kompany, ya campeón de la Bundesliga y la Supercopa, cerró una temporada de dominio que incluyó 122 goles en liga y una ventaja de 16 puntos sobre el Borussia Dortmund.
El Stuttgart de Sebastian Hoeneß, vigente monarca copero, no pudo revalidar su corona pese a llegar en buena racha, luego de un recorrido exigente que incluyó una semifinal decidida en el minuto 119.
Con este título, el Bayern levanta nuevamente la DFB-Pokal, esquiva una sequía desde 2020 y reafirma su hegemonía en el fútbol alemán con un doblete que combina eficacia, poder y memoria histórica.
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