Según los datos del Ministerio de Seguridad, en apenas 140 días transcurridos de este año, el país mantiene un promedio de 1.64 homicidios diarios, por encima del 1.51 registrado durante el mismo periodo del año pasado.
Las cifras reflejan una escalada de violencia que se ha intensificado particularmente durante las últimas semanas de mayo, mes marcado por múltiples homicidios de alto impacto, balaceras en zonas urbanas y ataques vinculados al crimen organizado.
Mayo también ha estado marcado por violentas balaceras en áreas de alta circulación vehicular de la capital.
Las autoridades judiciales han advertido que gran parte de los casos continúan relacionados con disputas territoriales entre pandillas, ajustes de cuentas y actividades ligadas al narcotráfico.
El fiscal de homicidios del área metropolitana, Jorge Ferguson, indicó que varios de los casos registrados este mes presentan características propias de ejecuciones vinculadas al narcotráfico y ajustes entre bandas.
Las zonas con mayor incidencia continúan siendo el distrito de Panamá, San Miguelito y la caribeña provincia de Colón.
Hasta marzo último, Panamá mantenía una tasa de 2.8 homicidios por cada 100 mil habitantes, aunque el ritmo de violencia registrado en mayo apunta a un aumento sostenido.
Informes oficiales revelan además que más de la mitad de las víctimas de homicidio tienen entre 18 y 29 años.
Hasta abril, además, el país acumulaba nueve femicidios, una cifra que mantiene en alerta a las autoridades y organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos de las mujeres.
El incremento de estos delitos ha reavivado el debate sobre la efectividad de las estrategias de seguridad y el impacto del crimen organizado en sectores urbanos del país istmeño.
rgh/ga













