El camino continúa incierto hacia los próximos comicios, como primer paso para estabilizar al país, junto a vacíos como la falta de un decreto para instituirlos, cuyo texto ya fue propuesto por el Consejo Provisional de Elecciones (CEC) y continúa sin aprobar por el ejecutivo, añadió la fuente.
La oficina del primer ministro, Didier Fils-Aimé, incumplió con su promesa hace dos semanas de publicar el documento presentado por el ente comicial, sin lo cual los sufragios se mantienen paralizados, agregó Le Nouvelliste.
Las quejas de la población y las instituciones sobre la situación actual –advierte el diario- se concentran sobre todo en la seguridad, cuya recuperación necesita el país con mayor urgencia para la celebración de elecciones.
El gobierno celebra, mientras tanto, numerosas reuniones y emite múltiples comunicados para tranquilizar a la población sobre su compromiso con el restablecimiento de la paz en el país, en tanto las fuerzas del orden permanecen en estado de máxima alerta, observa Le Nouvelliste.
Las autoridades ven al respecto con cierto optimismo algunos avances aislados de las fuerzas del orden en tradicionales bastiones de la lucha contra pandillas.
Efectivos policiales parecen anotarse algunos éxitos en la norteña región de Artibonite, y las centro-sureñas Llanura del Callejón sin salida, Cité Soleil y Croix-des-Bouquets, todas ellas aún por reanudar sus actividades normales, agrega la publicación.
Aunque algunos barrios de esos departamentos ya fueron recuperados, su precaria situación pone de manifiesto la magnitud de la destrucción sufrida por ataques de pandillas en su infraestructura pública y privada, lo cual entorpece el retorno de los residentes.
Un reciente informe de la ONU estimó al menos 390 muertos, solo en el norte de Puerto Príncipe, durante intensos enfrentamientos entre marzo y mayo, sobre todo en Cité Soleil y Croix-des-Bouquets, mientras la Organización Internacional para las Migraciones reveló unos 10 mil desplazados.
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