En el evento, organizado entre ese centro de altos estudios y la Embajada de Cuba en el Vaticano, se conmemoró el aniversario 40 de la publicación, en noviembre de 1985, del libro Fidel y la Religión, fruto de 23 horas de conversación entre el estadista cubano y el fraile dominico, periodista y escritor brasileño, Frei Betto.
La conferencia fue conducida por el padre Agustín Hernández, rector emérito de esa universidad, y contó con intervenciones del embajador de la isla ante la Santa Sede, Leyde Rodríguez, así como de los catedráticos Gianni La Bella y Luis Badilla.
Participó en la misma un nutrido público, incluidos embajadores y funcionarios del Cuerpo Diplomático, además de integrantes de asociaciones de solidaridad con la nación antillana, de partidos políticos, estudiantes, religiosos y representantes de la comunidad de cubanos residentes en Italia.
El embajador cubano destacó que, con esta iniciativa se rinde tributo al Comandante en jefe Fidel Castro cuando se acerca la conmemoración, el próximo 13 de agosto, de los cien años de su nacimiento en Birán, localidad de la oriental provincia cubana de Holguín.
A través del libro Fidel y la Religión, el líder cubano enseñó que “la Revolución no es solo un proyecto político, sino también espiritual”, aseveró Rodríguez, quien resaltó que esta obra cambió para siempre la relación entre la fe religiosa y la construcción de una sociedad socialista como la cubana.
Por su parte, el profesor Badilla, reconocido vaticanista chileno radicado en Italia, expresó que en esa obra se demostró la falsedad de la campaña de los opositores a la Revolución cubana, en relación con su supuesto carácter antirreligioso, anticristiano.
El historiador italiano Gianni La Bella, hizo un recuento de las relaciones entre el gobierno revolucionario cubano y la Santa Sede, con énfasis especial en los viajes apostólicos al país antillano de los pontífices Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco.
El catedrático se refirió a las acciones de esos líderes de la Iglesia católica, que ahora retoma el papa León XIV, a favor de un mejoramiento en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, país que mantiene una política agresiva genocida contra el pueblo de la isla.
Esta situación es particularmente grave hoy, según dijo, y produce un profundo sufrimiento a millones de cubanos, en “una era en la que todo parece resolverse recurriendo al uso de la fuerza, las amenazas y la opresión económica”, como se señaló en la Misa por la Paz y el Desarrollo de Cuba, celebrada por el Vaticano el pasado 15 de mayo.
La Bella citó a León XIV, quien afirmó recientemente que “ningún orden estable puede nacer de la fuerza de las armas ni de la presión que humilla a los pueblos” y “el desarrollo humano crece, en cambio, a través del diálogo, del derecho internacional, de la cooperación entre las naciones y de la protección de la dignidad de todo ser humano”.
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