De acuerdo con un comunicado de la institución, el actual brote genera una grave preocupación, ya que presenta características distintas a las de episodios anteriores de la mencionada dolencia.
Por tal motivo advirtió que la situación en la región afectada es sumamente compleja, lo que dificulta de forma considerable la implementación de medidas de control eficaces.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades trabaja para obtener información más detallada sobre los controles de salida, e insiste en que son cruciales para reducir el riesgo mediante la identificación de viajeros sintomáticos
Dicha entidad sanitaria está apoyando a los países europeos para que proporcionen consejos prácticos a los viajeros y a todas las personas que lleguen de las zonas afectadas, incluyendo qué hacer si desarrollan síntomas. La enfermedad del ébola es una dolencia grave, a menudo mortal, en los seres humanos. De acuerdo con la literatura médica, los virus que lo provocan pertenecen al género Orthoebolavirus de la familia Filoviridae.
Hasta la fecha fueron identificadas seis especies de Orthoebolavirus, de las cuales se sabe que tres causan grandes brotes: el Virus del Ébola, Virus del Sudán y Virus Bundibugyo.
Expertos señalan como responsables a los murciélagos frugívoros de la familia Pteropodidae, pues son huéspedes naturales del Orthoebolavirus.
El virus puede transmitirse a los humanos cuando las personas tienen contacto cercano con la sangre, las secreciones, los órganos u otros fluidos corporales de animales infectados, como murciélagos frugívoros, chimpancés, gorilas, puercoespines, que se encuentren enfermos o muertos en la selva tropical.
Los individuos no pueden transmitir la enfermedad antes de presentar síntomas, y siguen siendo infecciosos mientras su sangre contenga el virus.
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