Los departamentos con la mayor cantidad de reintegraciones son esta capital, Escuintla, San Marcos, Petén y Santa Rosa, subrayó la entidad, asesora legal y abogado del Estado, además de encargarse de proteger a los sectores más vulnerables de la sociedad.
Estos resultados son producto del trabajo y seguimiento desarrollado por los equipos multidisciplinarios de la Subprocuraduría de la Niñez y la Adolescencia, acotó.
Los profesionales de esa unidad recorren distintas comunidades del país para localizar, entrevistar y realizar evaluaciones sociales y psicológicas a familiares, describió la PGN.
Buscan aquellos que puedan constituirse como recursos idóneos para el cuidado y protección de este grupo población en situación de vulnerabilidad, remarcó.
Durante el año pasado, la PGN reintegró mil 64 niñas, niños y adolescentes con sus familiares, entre ellos abuelos, abuelas, tíos, tías y otros familiares cercanos.
Cada uno de estos procesos representa la restitución del derecho de la niñez y adolescencia a crecer en un entorno estable, seguro y adecuado para su desarrollo integral, enfatizó.
La permanencia en hogares de protección y abrigo constituye una medida excepcional y temporal por mandato de un juez, aplicable únicamente mientras se identifican y evalúan recursos familiares que garanticen su bienestar y protección integral, aseveró.
Explicó que la PGN no tiene bajo su cargo hogares de abrigo y que, en todos los procesos de protección, se actúa priorizando el cuidado de los niños en entornos familiares y seguros.
La institución reiteró su compromiso de actuar conforme a la ley y velar por la restitución y protección de los derechos fundamentales de la niñez y adolescencia guatemalteca.
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