Los detalles de este documento los recibí gracias a la cortesía y profesionalismo de uno de los viceministros, pero sobre la firma del acuerdo me enteré por los medios, declaró Nawrocki a la emisora Radio Zet, medio al que expuso fricciones internas en el gobierno como que el primer ministro Donald Tusk marginó a la presidencia en una decisión «clave de defensa».
El presidente subrayó que sería bueno, antes de firmar compromisos en nombre del pueblo polaco, informar a la cancillería presidencial y al propio presidente sobre la preparación de decisiones de este tipo.
Mientras, al analista político polaco Stanisław Żaryn explicó al medio que el desaire a la presidencia refleja la profunda rivalidad entre el jefe de Estado, de orientación conservadora, y el primer ministro liberal Tusk, una tensión que afecta la cohesión de la política exterior de Varsovia.
El jefe de la Oficina de Política Internacional de la presidencia, Marcin Przydacz, confirmó que el gobierno no consultó con el centro presidencial el acuerdo con Reino Unido, algo que a su juicio no demuestra profesionalismo por parte del ejecutivo.
Suscrito en Londres, el acuerdo entre los primeros ministros Keir Starmer y Donald Tusk incluye la defensa de fronteras, producción conjunta de misiles antiaéreos y el refuerzo de la cooperación con la Unión Europea, en un pacto que Tusk definió como dirigido contra Rusia.
Para especialistas consultados, el choque entre Nawrocki y Tusk debilita la imagen de unidad polaca ante sus socios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), justo cuando el bloque militar busca consolidar posiciones frente a Moscú y fortalecer su flanco oriental.
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