La postura fue transmitida por el Ministro de Exteriores egipcio, Badr Abdelatty, a su par yemenita, Shaya Zindani, durante una conversación telefónica la víspera, precisa el texto, según el cual el diálogo forma parte “de la coordinación entre los dos países hermanos”.
La llamada versó sobre los últimos acontecimientos en Yemen respecto a los cuales Abdelatty enfatizó la postura egipcia de apoyo a la unidad y la integridad territorial de Yemen, así como el compromiso de apoyar las instituciones nacionales y el gobierno legítimo.
Al presente en Yemen existen dos gobiernos paralelos, uno en la ciudad portuaria de Adén, reconocido por la comunidad internacional, y otro, de facto, liderado por el movimiento Ansar Alá, basado en Sanaa y control sobre el Estrecho de Bab el Mandeb (Puerta de las Lágrimas, en árabe).
La conversación entre ambos ministros sigue a un estallido de violencia horas atrás en el cual el gobierno reconocido golpeó la pista del aeropuerto internacional de Sanaa para impedir el aterrizaje de aviones iraníes.
Fuentes de Ansar Alá, conformado por miembros de la tribu huthi, responsabilizaron de la acción al Reino de Arabia Saudita.
En respuesta, los huthi atacaron con misiles la terminal aérea de Abha, en el sur del reino que fue cerrada al tráfico, según reportes desde la zona.
El agravamiento de las tensiones se inscribe en la escalada de ataques aéreos estadounidenses contra Irán y las represalias de Teherán contra bases militares estadounidenses en países de la península arábiga, en particular Bahrein, Kuwait y saudiarabia, además de Jordania, que está fuera de esa región.
En los últimos siete días el canciller egipcio sostuvo contactos similares con sus pares saudita y de los Emiratos Árabes Unidos cuyo presidente, Jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, se entrevistó con el mandatario egipcio, Abdel Fattah El Sisi, durante una visita relámpago, calificada de fraternal por los anfitriones.
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