El sindicato de la petrolera estatal Ancap alegó falta de avances en los reclamos del gremio (Fancap) y la paralización se hará efectiva desde las 14:00 horas.
Según el sindicato, la medida no afecta el suministro a los centros de expendio a los que se despacharon esta semana 45 millones de litros.
El eje del diferendo es la decisión de la empresa de concentrar la producción de cemento en la planta de Minas y reconvertir la histórica instalación de Paysandú en un centro logístico, afectando a decenas de trabajadores.
El directorio argumenta que el negocio acumula 25 años consecutivos de pérdidas y que en el último ejercicio registró un déficit de 31 millones de dólares.
Luego de cuatro reuniones en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), el sindicato denunció que «las reuniones quedaban truncas desde la primera a la última» y que Ancap «dio por cerrado el ámbito sin escuchar ni analizar ninguna de las propuestas de los trabajadores».
Desde entonces, Fancap escaló gradualmente sus acciones y declaró que el plan del gobierno representa «un desmantelamiento liso y llano» de la industria cementera.
Ancap es la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Pórtland.
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