Se trata de la “Gran Feria Estatal Americana”, evento previsto del 25 de junio al 10 de julio en la gran explanada nacional de Washington y para la cual suman ya no pocas bajas.
A modo de respuesta, Trump escribió en su red Truth Social que está “pensando en traer a la atracción número uno del mundo, el hombre que atrae a multitudes mucho mayores que Elvis (Presley) en su mejor momento, y lo hace sin guitarra”.
Más adelante subrayó que ese es “el hombre que ama a nuestro país más que nadie, y el hombre que algunos consideran el mejor presidente de la historia (¡EL MEJOR DE TODOS LOS TIEMPOS!), DONALD J. TRUMP, para que reemplace a estos artistas de tercera categoría”, dijo.
Así que en lugar de un concierto, el mandatario republicano escogió dar un mitin político en el que daría “un discurso importante, impulsando al país como lo he hecho desde que soy presidente”, subrayó en su mensaje.
Los cantantes Martina McBride, Morris Day, Young MC, Bret Michaels y la banda The Commodores anunciaron cada uno por separado y de manera sorpresiva que no actuarán en el festival.
McBride, intérprete de la música country, afirmó a través de Instagram que fue engañada sobre el verdadero propósito detrás del evento y por ello optó por deslindarse. “Me ofrecieron la oportunidad de actuar en un evento no partidista, pero resultó ser engañoso”, señaló la cantante.
Mientras Michaels, un destacado cultivador del rock, apuntó que en la propia plataforma que “lamentablemente, lo que se nos presentó como una celebración de nuestro país se ha convertido en algo mucho más divisivo de lo que yo acepté formar parte”.
Según informes de prensa, el detonante para la estampida de los artistas habría sido la existencia presuntos vínculos del festival con el movimiento trumpista MAGA y sobre la participación de empresas relacionadas con aliados del presidente en la financiación de la iniciativa Freedom 250.
La Casa Blanca pretende celebrar diversos eventos en ocasión del 4 de julio. Trump pretende imponer su sello en lo que aspira sea un gran derroche de fiesta y colorido.
Por ejemplo, Trump se fijó la meta de organizar el mayor espectáculo de fuegos artificiales de todos los tiempos y se espera que en las inmediaciones de la Casa Blanca se congreguen miles de personas para ser parte de la histórica celebración.
Los expertos en pirotecnia se estarían preparando para detonar 860 mil 754 fuegos artificiales durante un espectáculo con 40 minutos de duración que establecería un récord Guinness.
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