Mediante un mensaje en su perfil en la red social X, el Ministerio de Relaciones Exteriores calificó de fundamental ese instrumento que sustenta el sistema democrático del país y establece los derechos, libertades y responsabilidades que amparan a todos los chapines.
El Congreso recordó, por su parte, la promulgación de la Carta Magna en 1985 y su entrada en vigencia el 14 de enero de 1986, lo cual marcó el inicio de una nueva etapa y que posteriormente fue reformada en 1993.
Desde entonces, se ha convertido en la base del sistema jurídico nacional, por lo que todas las demás leyes, reglamentos y disposiciones deben ajustarse a ella, acotó.
Aseguró que a sus 41 años, la Constitución continúa siendo mucho más que un documento jurídico, representa el principal respaldo de los derechos, libertades y garantías de millones de guatemaltecos.
El Legislativo invitó a reflexionar sobre la importancia de defender las instituciones democráticas y promover una ciudadanía más consciente, participativa e informada.
Enfatizó que una Ley de leyes sólo cobra verdadera fuerza cuando su contenido es conocido, respetado y ejercido por la población.
En medio de los desafíos políticos y sociales que enfrenta la nación, analistas coincidieron en que fortalecer la educación y el conocimiento ciudadano sobre la Carta Magna significa un elemento clave.
Comprenderla –ampliaron- no solo permite conocer cómo funciona el Estado, sino también entender los derechos que amparan a cada persona frente a cualquier abuso de poder.
Al evocar el pasado año la fecha, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, expresó que nunca un acuerdo político, social e institucional duró tanto tiempo acá, con plena legitimidad pública.
El Decreto 2-86 de la Asamblea Nacional Constituyente ordena explícitamente a todas las instituciones públicas de Guatemala desarrollar actividades cívicas, solemnes y académicas.
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