Rist indicó que se duplica de esa forma el límite de las franquicias médicas aplicadas a cada consulta y a los medicamentos, todo ello en medio del aumento en junio a casi seis mil decesos por encima de la media, a causa de tres olas de calor desde mayo pasado.
“Los franceses que superan un determinado número de consultas o de cajas de medicamentos pagan actualmente, como máximo, 100 euros al año”, comentó Rist, quien la semana pasada informaba, precisamente, sobre la intención de aplicar medidas ante la crisis de la canícula.
Ahora “lo que hacemos es duplicar ese límite, que no cambia desde hace 20 años”, observó la titular de Salud, quien añadió que ya se prepara un decreto para poner en marcha esta medida.
“Si usted es una persona con una enfermedad crónica, actualmente paga una media de 78 euros al año; por ello, si duplicamos el límite, podemos estimar que esa cantidad se situará más cerca de los 150 que de los 200 euros”, intentó explicar la funcionaria.
Expertos estiman que el déficit fiscal se acerca al seis por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), casi tres por encima por ciento de lo permitido en la zona euro por la Unión Europea, aunque el gasto público también se eleva por un mayor desembolso en defensa.
Ahora, los pacientes mayores de edad abonan una participación fija de dos euros por cada consulta o acto realizado por un médico, así como por los exámenes radiológicos y los análisis de laboratorio.
Tal participación no podrá superar, por ahora, ocho euros al día ni 50 euros al año, señala France 24.
La titular de Salud subrayó que 18 millones de franceses, entre ellos las mujeres embarazadas y los menores de edad, no están afectados por estas franquicias médicas.
El primer ministro Sébastien Lecornu prepara una reforma del sistema sanitario, aunque no pareciera ser el mejor momento para ello, destinada a contener el crecimiento del gasto público en salud, el cual supera los 260 mil millones de euros. La reforma incluye un mayor control por baja médica laboral, una revisión de los mecanismos de reembolso de determinados tratamientos y medicamentos, así como un refuerzo del papel de los seguros complementarios, los llamados mutuelles.
Pero el economista de la salud Frédéric Bizard advierte que trasladar más costes a los seguros privados podría aumentar las desigualdades de acceso a la atención médica.
De su lado, el diputado socialista Jérôme Guedj considera que la estrategia supone una “privatización progresiva” del sistema sanitario.
El dirigente de La France Insoumise, Manuel Bompard, fustiga, por su lado, al Ejecutivo por hacer recaer el ajuste presupuestario sobre los pacientes en lugar de buscar nuevas fuentes de financiación.
mem/to












