Además de haber sumado cuatro partidos en un nuevo plan de gobierno consensuado y anunciado ayer por el candidato y líder de Juntos por el Perú (JPP) y sus aliados, este martes se sumó al rechazo al voto por Fujimori, la postulante de Fuerza Popular (FP), el excandidato presidencial centroderechista George Forsyth.
“Yo no puedo ni voy a votar por Keiko Fujimori”, declaró en una entrevista radial y recordó que, en la campaña electoral, de la que quedó fuera en la primera vuelta del 12 de abril.
Recomendó a sus seguidores que “no voten por los mismos que han llevado al país al caos y son parte del adelante por el pacto mafioso”.
Así llaman los detractores de Fujimori al bloque congresal que, según estos, conformó con sus aliados en el Parlamento para gobernar desde el Legislativo y desestabilizó el país con constantes destituciones presidenciales.
Forsyth señaló que no va a decir a los peruanos a quién apoyar en el balotaje, pero apuntó que “no podría votar por quienes han llevado al Perú a un caos total” y agregó que “estoy analizando las propuestas de Pedro Sánchez”.
Por su parte, el destacado e influyente periodista César Hildebrandt, quien desde un primer momento promovió el voto viciado (expresión de protesta), admitió en su comentario diario por Internet, que esa no es la mejor opción.
Añadió que se debe “impedir en las urnas que el fujimorismo nos trate como a basura desde la arrogancia de un triunfo” y señaló que lo mejor “es votar propositivamente e impedir que el fujimorismo tenga plenos poderes y cumpla sus oscuros designios sobre todos nosotros”.
Sobre Sánchez, dijo que, de ser elegido, estará limitado por un Congreso que no domina, una ciudadanía que vigilará sus pasos, una prensa hostil, un Tribunal Constitucional en manos de su adversaria, lo mismo que la Junta Nacional de Justicia, la Fiscalía de la Nación y la Defensoría del Pueblo.
Por su parte, agregó que Fujimori ha dicho que quiere gobernar como su padre, Alberto Fujimori, quien, anotó Hildebrandt, no tuvo límites en su administración (1990 – 2000) de mano dura por la que purgó prisión como responsable de crímenes de Estado y corrupción.
De otro lado, el excandidato a la Presidencia, Rafael Belaúnde, neoliberal moderado en la primera vuelta, se alineó con Fujimori alegando que la postulante defenderá el modelo neoliberal, lo que motivó la renuncia de un grupo de miembros de su pequeño partido, Libertad Popular.
Argumentaron valores fundamentales de la actividad política para manifestar “nuestro desacuerdo con el apoyo abierto y explícito brindado por el líder del partido, a título personal” a Keiko Fujimori.
Añadieron en un comunicado público que esa candidatura “cuya trayectoria, propuestas y posición frente a las instituciones democráticas” es incompatible con los principios que Libertad Popular declara defender.
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