El órgano electoral decidió divulgar el mismo comunicado emitido en 2022 para refutar afirmaciones similares realizadas entonces por el expresidente Jair Bolsonaro, quien posteriormente fue condenado por abuso de poder político y uso indebido de los medios de comunicación por ese hecho.
Durante un encuentro celebrado la víspera en Brasilia con representantes diplomáticos de 42 países, Flávio Bolsonaro sostuvo que las urnas electrónicas utilizadas en Brasil tienen «la misma procedencia» que las fabricadas por Smartmatic.
Apuntó además que la empresa fue mencionada en documentos recientemente divulgados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos sobre presuntas irregularidades en las elecciones venezolanas de 2012.
El precandidato también pidió a los diplomáticos promover el envío del mayor número posible de observadores internacionales para las elecciones generales brasileñas de 2026 y especialistas en tecnología electoral, con el argumento de contribuir a un proceso «más seguro y transparente».
Ante esas declaraciones, el TSE reeditó el texto difundido hace cuatro años, en el que insiste en que «son falsas» las informaciones que vinculan a Smartmatic con las urnas electrónicas brasileñas o con el software utilizado en el sistema de votación.
Según el tribunal, todo el proyecto de la urna electrónica y del sistema de votación fue concebido y es administrado íntegramente por la Justicia Electoral brasileña, mientras los equipos son fabricados por empresas seleccionadas mediante licitaciones públicas.
La institución recordó además que el sistema opera mediante redes propias y cifradas, sin conexión con Internet, y que durante más de dos décadas ha sido sometido a auditorías y pruebas que no detectaron manipulación de votos, fraude en el escrutinio ni vulneración del secreto del sufragio.
Tras la repercusión de sus declaraciones de este martes, la campaña de Flávio Bolsonaro divulgó una nota en la que aseguró que el senador no puso en duda la integridad del sistema electoral brasileño y que solo hizo referencia a hechos de dominio público, entre ellos el informe de la CIA.
Las declaraciones de Flávio evocaron el episodio protagonizado por su padre en julio de 2022, cuando reunió a embajadores extranjeros para cuestionar, sin presentar pruebas, la confiabilidad del sistema electoral brasileño. El TSE concluyó posteriormente que aquella actuación constituyó abuso de poder político y utilización indebida de medios públicos, decisión que derivó en la inhabilitación del exmandatario hasta 2030.
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