El indicador aumentó 0,2 años respecto a 2024 y consolidó una tendencia de mejora sostenida durante la última década, al pasar de 82,9 años en 2015 a 83,9 años en la actualidad.
Según el informe, las personas que cumplen 65 años en 2025 pueden esperar vivir, en promedio, hasta los 86,6 años, lo cual representa un incremento de 0,8 años en comparación con los niveles registrados hace una década.
Los datos reflejan la creciente longevidad de la población singapurense y se calculan a partir de las tasas de mortalidad observadas en el período, aunque no consideran posibles cambios futuros en esos indicadores.
Entre los hombres, la esperanza de vida al nacer se situó en 81,8 años, tres décimas más que en 2024 y 1,3 años por encima de la cifra registrada en 2015.
Mientras que en el caso de las mujeres, el indicador alcanzó los 86 años, dos décimas más que el año anterior y 0,9 años por encima del nivel observado hace una década.
Los resultados confirman el avance de Singapur en materia de salud pública, atención médica y calidad de vida, factores que han contribuido al aumento sostenido de la esperanza de vida de su población.
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