El encuentro estuvo marcado por la preocupación sobre la seguridad energética y alimentaria, temas que dominaron las discusiones durante tres días y fueron considerados prioritarios para garantizar la estabilidad de la región.
Los cancilleres coincidieron en que la diversificación de fuentes de energía y el fortalecimiento de las cadenas de suministro son esenciales para reducir vulnerabilidades.
En paralelo, subrayaron la necesidad de intensificar la cooperación agrícola y comercial para asegurar el acceso estable a productos básicos.
La crisis en Asia occidental fue señalada como un factor que amenaza tanto la seguridad económica como la estabilidad regional, lo cual llevó a los participantes a insistir en la importancia de respuestas multilaterales.
Socios externos como Japón, Corea del Sur, India, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y la Unión Europea expresaron su respaldo a las iniciativas de transición energética y sostenibilidad impulsadas por la Asean.
El encuentro en Manila reafirmó el papel de la organización como plataforma clave para coordinar esfuerzos regionales ante crisis globales, con el consenso claro de que la cooperación internacional es indispensable para mitigar riesgos y fortalecer la resiliencia de Asia.
Filipinas asume en 2026 el cargo de presidente del bloque, integrado además por Indonesia, Singapur, Tailandia, Malasia, Vietnam, Laos, Camboya, Brunei, Myanmar y Timor-Leste.
npg/msm













