Según el funcionario, el caso cumplió con las condiciones para recibir el indulto según un decreto emitido la víspera por el monarca tailandés.
Por disposición del Tribunal Supremo de este país asiático, el exmandatario debía pasar un año en prisión, tras incumplir su condena por corrupción con falsos argumentos.
Thaksin, quien gobernó Tailandia de 2001 a 2006, fue declarado culpable de abuso de poder en un caso que involucra la venta de activos estatales a bajos precios a familiares.
Aunque inicialmente la sentencia fue de ocho años, un indulto real redujo la pena del exmandatario a uno solo y él optó por cumplirlo en un hospital debido a supuestos problemas de salud, lo cual generó críticas sobre favoritismos en el sistema judicial tailandés.
Tras cuestionamientos públicos sobre un trato especial, una orden del Tribunal Supremo reconoció, en septiembre pasado, que Thaksin exageró la gravedad de su estado de salud con el fin de evitar ser trasladado a una cárcel.
En Tailandia, el legado de Thaksin sigue dividiendo a la sociedad entre sus seguidores y opositores, y muchos ven la justicia como un instrumento de lucha política.
Un tribunal penal en Bangkok absolvió al ex primer ministro tailandés, en 2025, de los cargos de lesa majestad imputados una década antes por insultar a la monarquía.
El experimentado político pasó 15 años exiliado en Dubái, pero decidió regresar a Tailandia después del ascenso de la hija al poder, en 2023.
Sin embargo, el Tribunal Constitucional de Tailandia destituyó a la primera ministra, Paetongtarn Shinawatra, hija de Thaksin, por una violación ética, el 29 de agosto de 2025, y el arresto del padre se justificó con la exigencia de rendir cuentas por varias condenas pendientes por corrupción.
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