Lo que era común en esta capital ya cambia el paisaje en el balneario turístico de Punta del Este, para sorpresa de visitantes foráneos.
En esa ciudad y en la capital departamental, Maldonado, se aprecian a personas pernoctando en las calles y buscando sobras en los tanques de basura.
A nivel nacional, según las autoridades, la cantidad de indigentes se triplicó.
En 2019 había mil 700 personas en situación de calle registradas. En 2021 esa cifra subió a dos mil 215. En 2023 se incrementó a dos mil 756, lo que representó un incremento del 24 por ciento respecto a la medición anterior de 2021.
Pero el universo real de personas en vulnerabilidad extrema que hacían uso de dispositivos de alojamiento era mucho mayor.
En 2024, antes de que Orsi asumiera, 11 mil 251 personas hicieron uso de esas capacidades. Al cerrar 2025, esa cifra alcanzó las 13 mil 597 personas, un aumento de más del 20 por ciento respecto al año anterior.
El Ejecutivo identificó que el 60 por ciento de esas personas habían estado en prisión.
Además vinculó la emergencia al consumo problemático de drogas y a la presión del narcotráfico en determinados barrios. Según la visión oficial es asunto es multidimensional: de salud, de salud mental, de seguridad, de vivienda y social.
Por estos días invernales rige la alerta roja, mecanismo legal para retirar a las personas que estuvieran en la calle por la noche.
En abril fue anunciada la Primera Estrategia Nacional Integral para el Abordaje de la Situación de Calle, con 42 medidas y la meta de reconvertir tres mil plazas de contingencia en viviendas con acompañamiento para 2028.
A la par, el Ministerio de Desarrollo Social prepara la ampliación del Plan Invierno, bajo la premisa de que el fenómeno de los sin techo no es estacional, sino permanente.
oda/ool













