“Lamento que, en un momento tan delicado para el país, se pretenda avanzar por el camino de un estado de excepción y la represión como respuesta a las demandas de la población”, aseguró el vicemandatario en un pronunciamiento emitido desde la sede de la Vicepresidencia del Estado.
Lara defendió la necesidad de construir consensos, y opinó que las soluciones deben surgir del diálogo antes que de la confrontación.
“Bolivia necesita diálogo, entendimiento y soluciones construidas junto al pueblo, no medidas que profundicen la confrontación”, remarcó.
El pronunciamiento se dio a conocer poco antes de que la madrugada de este domingo la Cámara de Diputados aprobara la reglamentación de la Ley de Estado de Excepción y la remitiera al Ejecutivo para su promulgación.
“Mi lealtad está con el pueblo boliviano, con su dignidad, sus derechos y sus esperanzas”, sostuvo la autoridad.
Al respecto, resaltó que mantiene “intacta” su lealtad con la población boliviana, defendió su posición frente a críticas e insistió en su rechazo a establecer un estado de excepción como respuesta a la crisis política y social que atraviesa el país.
Ratificó que no ha abandonado los compromisos asumidos con los sectores sociales y afirmó que continuará impulsando las demandas planteadas durante la campaña electoral.
“Quiero expresar con absoluta claridad -enfatizó el vicepresidente-, que no he traicionado ni traicionaré la confianza del pueblo boliviano”.
Agregó, asimismo, que su compromiso “permanece firme junto a los trabajadores, los campesinos, las organizaciones sociales, los sectores populares y todas las mujeres y hombres que aman profundamente a nuestra patria”.
En alusión directa a las críticas por el incumplimiento de algunas promesas respecto a la campaña que impulsó junto al presidente Paz para ganar las elecciones generales, explicó que varias de ellas no pudieron concretarse debido a la limitación de las competencias institucionales de la Vicepresidencia mediante un decreto supremo.
“Muchas de las transformaciones y compromisos asumidos durante la campaña no pudieron concretarse desde la Vicepresidencia debido a la reducción de atribuciones que correspondían a esta instancia del Estado”, reiteró.
Sin embargo, aseguró que continuará trabajando para materializar los compromisos asumidos con la ciudadanía.
“Nunca dejaré de luchar para que las promesas realizadas al pueblo sean cumplidas. Soy un hombre de fe y de palabra”, concluyó.
Junto a la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo, Lara promueve un diálogo pacificador entre el Gobierno y los sectores movilizados.
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