Según informó la cadena iraní Press TV, el ataque tuvo como objetivo la compañía petroquímica Karun, ubicada en Mahshahr, donde varios proyectiles impactaron en distintas áreas del complejo industrial.
Poco antes, el Ejército israelí anunció que había llevado a cabo una operación aérea a gran escala contra objetivos militares y sistemas de defensa antiaérea en el oeste y el centro de Irán, como respuesta a los recientes lanzamientos de misiles iraníes.
En un comunicado, el ejército israelí aseguró que decenas de aviones de combate participaron en la ofensiva, dirigida contra sistemas estratégicos de defensa aérea desplegados por Irán.
Fuentes militares israelíes indicaron que las fuerzas armadas se preparan para varios días de enfrentamientos y señalaron que desde la víspera Irán ha lanzado alrededor de 30 misiles balísticos contra territorio israelí.
Tras el ataque al complejo petroquímico, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió que cualquier nueva acción contra instalaciones energéticas del país provocará una respuesta más amplia.
En un comunicado difundido por medios iraníes, el cuerpo militar afirmó que Israel ha iniciado una peligrosa escalada al atacar infraestructuras civiles y activos de la industria petrolera, y aseguró que, de repetirse estos ataques, las operaciones iraníes podrían extenderse a objetivos energéticos en la región.
La Guardia Revolucionaria también informó de ataques contra instalaciones industriales y bases militares israelíes, entre ellas las de Tel Nos y Nevatim.
En paralelo, las autoridades iraníes mantuvieron suspendidas las operaciones en uno de los aeropuertos de Teherán y el cierre del espacio aéreo en el oeste del país por razones de seguridad.
La nueva escalada se produjo después del ataque israelí contra los suburbios del sur de Beirut, al que Irán respondió con el lanzamiento de misiles hacia Israel, en un contexto que amenaza los esfuerzos diplomáticos para preservar el alto el fuego y evitar una ampliación del conflicto regional.
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