Un análisis respaldado por la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF) y compartido este lunes en la prensa local, indica que hasta julio de 2026 alrededor de 2,6 millones de ecuatorianos estarán en situación de crisis o emergencia alimentaria.
Es decir, una de cada seis personas en Ecuador enfrenta niveles críticos de hambre y ese número podría incrementarse como consecuencia de El Niño que en los próximos meses provocaría lluvias intensas, inundaciones y afectaciones a la producción agrícola.
El análisis señala que las provincias con mayores niveles de afectación son Guayas, Manabí, Los Ríos, Esmeraldas y Pichincha, territorios que concentran la mayor parte de la población nacional.
Según el informe, el problema no se limita a la disponibilidad física de alimentos, sino al acceso económico de los hogares a los productos debido a la pérdida de ingresos, el aumento de los costos de vida y el encarecimiento de la canasta básica.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) elevó a 80 por ciento la probabilidad de que se desarrolle un episodio de El Niño entre junio y agosto de 2026 y advirtió que el fenómeno podría alcanzar una intensidad moderada o fuerte.
Frente a este escenario, la ONU reiteró la necesidad de implementar medidas de asistencia alimentaria, fortalecimiento de los sistemas productivos, apoyo a las comunidades rurales y acciones de preparación ante posibles eventos climáticos extremos.
El pasado 18 de mayo, el Gobierno de Ecuador declaró en alerta amarilla a 17 de las 24 provincias del país, con lo cual los municipios deben fortalecer las acciones de prevención, actualizar planes de respuesta y coordinar medidas de protección.
npg/avr





