Gómez juró el cargo seis días después de que su antecesor Fernando Reyes renunciara, según trascendidos, por discrepancias con la pendiente ratificación del Acuerdo de Profundización Económico Comercial Perú–Brasil.
El convenio se firmó en 2016 y fue ratificado por el Parlamento de Brasil, pero no por el de Perú, debido a que ese año se produjo el escándalo de corrupción protagonizado por empresas constructoras que pagaron sobornos o fondos electorales al menos a tres gobiernos de Perú.
Aunque ese tema ha perdido actualidad, el gobierno peruano plantea que el convenio se actualice e incluya una cláusula anticorrupción, mientras la parte brasileña propone firmar el acuerdo de 2016 y, tras ello, negociar el tema de la cláusula.
npg/mrs













