Lecornu envió una misiva al secretario general de Defensa y Seguridad Nacional sobre la formación de un de un equipo capaz de intervenir con carácter de urgencia ante ciberataques que afecten a Francia, afirmó el canal de televisión BFMTV.
“Los intentos de ataque […] contra los que lucha diariamente la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información (Ansii), así como la reiteración de las intrusiones y los robos de datos, debilitan actualmente la credibilidad del Estado”, estimó.
“Existe una necesidad urgente de diseñar y poner en marcha, sin demora, una respuesta operativa más rápida y contundente frente a los ciberataques que el Estado sufre actualmente”, exigió el jefe de gobierno en su misiva.
“Hay que recuperar la iniciativa sobre el terreno”, estimó el primer ministro galo, quien el lunes había dedicado una reunión del Consejo Interministerial de Crisis para atender las urgencias en el plano cibernético, tras un robo de datos en el ministerio de Economía.
Por ello, solicitó la creación de “un equipo de contacto compuesto por agentes de la Ansii y encargado de intervenir en primera línea en caso de sospecha de una grave vulneración de la integridad de los sistemas de información del Estado”, subrayó el funcionario.
La víspera, el grupo de piratas cibernéticos ZeroBytes aseguró contar con datos de millones de alumnos y decenas de miles de profesores, sustraídos del ministerio francés de Educación, de acuerdo con el diario Le Monde.
ZeroBytes aseguró que absorbió “346 millones de líneas” de información en un ataque informático realizado hace unas semanas, señaló el citado medio.
En diferentes archivos aparecen mezclados datos postales, direcciones de correo electrónico y números de teléfono de padres y alumnos, así como las opciones educativas elegidas por estos últimos y también evaluaciones y comentarios registrados por los profesores.
La mencionada publicación se refirió a la confesión la semana pasada de ese grupo de ciberpiratas sobre la sustracción de información de 678 mil personas y empresas de la Dirección General de Finanzas Públicas (DGFiP), del ministerio de Economía.
Lecornu ordenó una auditoria de la DGFiP, paralela a la investigación abierta de ese caso por la Fiscalía de París.
En el caso de los particulares, los datos incluyen nombres y apellidos, coeficiente familiar, ingreso fiscal de referencia y tasa de retención del impuesto sobre la renta en origen.
A las empresas les robaron el número de identificación Siren, la dirección de la empresa y la del representante o mandatario, afirmó en su momento el Gobierno.
ft/to













