En una declaración, la organización expresó su indignación ante lo que calificó como una acción infame e injustificable, la cual consideró parte de la escalada agresiva de Washington contra la isla.
La agrupación sostuvo que la medida constituye un acto de hostilidad política dirigido a criminalizar la solidaridad internacional y a quebrar los vínculos de amistad que el ICAP ha promovido durante más de seis décadas entre el pueblo cubano y organizaciones de diversas partes del mundo.
Los firmantes destacaron que los cubanos residentes en el exterior son testigos directos del trabajo desarrollado por esa institución para canalizar donativos, medicinas y otros recursos destinados a sectores vulnerables de la población cubana, especialmente en medio de las dificultades derivadas del bloqueo económico impuesto a La Habana.
Asimismo, rechazaron las acusaciones formuladas por Washington, al considerar falsas las afirmaciones que presentan al ICAP como una entidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos.
En ese sentido, señalaron que resulta contradictorio que el Gobierno estadounidense intente desacreditar a una organización dedicada a la solidaridad entre los pueblos, mientras mantiene programas dirigidos a promover cambios políticos en Cuba.
La Amcrp exigió la exclusión inmediata del ICAP y Amistur de la referida lista de sanciones, así como el levantamiento del bloqueo económico, las medidas coercitivas y las acciones que afectan el desarrollo de la nación caribeña.
Además, reafirmó su compromiso con las causas justas de Cuba y con la labor solidaria del ICAP, al tiempo que convocó a las asociaciones de amistad con la isla en el mundo a rechazar cualquier intento de criminalizar la solidaridad internacional.
La víspera, el ICAP y su empresa afiliada Amistur S.A. denunciaron también su inclusión en la denominada Lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, medida que calificaron de infame e injustificada.
En una declaración divulgada por el presidente del Instituto, Fernando González, la entidad consideró que la decisión forma parte de una estrategia de máxima presión contra Cuba y constituye un acto de hostilidad política basado en acusaciones carentes de fundamento.
El texto recordó que durante sus 65 años de existencia el ICAP ha tenido como misión fomentar el entendimiento, la cooperación respetuosa y los lazos de amistad entre Cuba y los pueblos del mundo.
La institución reiteró igualmente su disposición a continuar impulsando iniciativas de solidaridad internacional y ratificó que ninguna medida coercitiva impedirá el cumplimiento de sus objetivos.
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