Organizaciones políticas, sindicales y sociales realizaron actos y concentraciones en distintos puntos del país para reclamar su liberación.
El gobernador bonaerense y fuerte aspirante a candidato presidencial, Axel Kicillof, calificó la condena de «infamia»; insistió en que «es inocente y está injustamente detenida», y denunció un intento de disciplinamiento político en el país.
El joven político sostuvo, además, que el fallo tuvo como objetivo alterar el escenario político y condicionar a la principal fuerza opositora; volvió a cuestionar el funcionamiento del Poder Judicial y aseveró que el caso representa un antecedente preocupante para la democracia argentina.
A un año de la confirmación de la sentencia por los tres jueces de la Corte Suprema de Justicia en la causa Vialidad, el peronismo convocó a movilizarse este miércoles en distintos puntos del país para reclamar por su liberación y denunciar persecución judicial contra la expresidenta.
Las actividades incluyen vigilias, actos partidarios, concentraciones frente a su domicilio y manifestaciones impulsadas por organizaciones sindicales, sociales y estudiantiles.
La fecha encuentra al Partido Justicialista (PJ) del cual ella es todavía su presidenta atravesado por las consecuencias políticas del fallo judicial que dejó fuera de competencia electoral a la principal figura del kirchnerismo.
A partir de las 16:00, hora local, una multitud comenzó a concentrarse frente y en las calles aledañas al departamento de San José 1111, en el barrio de Constitución, donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria.
Allí, montaron una radio abierta de sindicatos y un acto en que se proyectará un video que describe las condiciones de vida de la población desde que se dictó el fallo.
En una reunión en la sede central del PJ la víspera en la que participaron referentes de una veintena de partidos, gremios y agrupaciones sociales se acordó efectuar un Festival “Cristina Libre” en los predios de la exESMA, hoy Museo de la Memoria, el venidero 13 de junio, y un “Banderazo” el 20 en el Parque Lezama, de la barriada de San Telmo.
La imagen de la exdignataria saludando desde el balcón se convirtió en uno de los símbolos más visibles de este período.
Sin embargo, esa práctica también generó controversias y debates judiciales sobre el alcance de las restricciones impuestas en el régimen de detención.
En los últimos meses, la Justicia avanzó con limitaciones vinculadas a las visitas y a la actividad política desarrollada desde el domicilio.
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