El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, afirmó que el documento refleja la intención de algunas fuerzas políticas japonesas de promover una expansión militar a gran escala.
Según el vocero, la comunidad internacional, incluida China, observa con elevada preocupación y vigilancia esas tendencias. Lin señaló además que sectores sociales, personalidades y grupos pacifistas dentro de Japón también manifestaron inquietud y oposición ante esas propuestas.
El proyecto fue aprobado el 9 de junio durante una reunión del Consejo General del Partido Liberal Democrático.
El texto menciona la situación de seguridad regional y las actividades militares de China, y plantea incrementar sustancialmente el gasto de defensa.
La propuesta cita además los planes de países miembros de la OTAN de elevar el presupuesto militar hasta el 3,5 por ciento del producto interno bruto.
Entre las medidas incluidas figuran el fortalecimiento de las capacidades de contraataque contra bases enemigas y el desarrollo de sistemas capaces de enfrentar ataques masivos.
El documento también propone estudiar la incorporación de submarinos de nueva generación con capacidad para transportar misiles de largo alcance.
Asimismo, plantea reforzar la credibilidad de la disuasión ampliada basada en el paraguas nuclear de Estados Unidos.
Lin afirmó que el borrador desacredita sin fundamento las actividades militares normales de China y exagera deliberadamente las tensiones regionales.
El portavoz sostuvo que tales argumentos buscan justificar ante la opinión pública japonesa e internacional la aceleración de un proceso de remilitarización.
También señaló que fuerzas políticas de derecha en Japón utilizan el argumento del fortalecimiento defensivo para desarrollar armamento ofensivo de medio y largo alcance.
A juicio de China, esas acciones favorecen una transformación de la política de seguridad japonesa hacia posiciones más ofensivas y expansivas.
Lin advirtió que algunos sectores pretenden incorporar la expansión militar y los preparativos bélicos a las estructuras institucionales, económicas y sociales del país.
El vocero añadió que esas iniciativas podrían vulnerar gradualmente las limitaciones establecidas por la Constitución japonesa y otras normas nacionales e internacionales.
China ha reiterado en diversas ocasiones su preocupación por la evolución de la política de seguridad de Japón, un país cuya Constitución pacifista fue adoptada tras la Segunda Guerra Mundial y que en los últimos años incrementó de manera sostenida su presupuesto militar y sus capacidades de defensa.
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