Según declaró a Radio Bio Bio Chile, los 45 contenedores ocupados formaban parte de una compleja operación de narcotráfico trasnacional que camuflaba cocaína, clorhidrato de esa sustancia, Ketamina y otras sustancias controladas en madera destinada a mercados internacionales.
“Todos los contenedores vienen de Bolivia y dentro de ese país la zona que más se repite es Pando, frontera con Brasil. También tenemos cargamentos provenientes de Santa Cruz y de Cochabamba, pero principalmente de esa región”, sostuvo Carrera.
Realizado tras un minucioso trabajo de inteligencia de casi un año, el operativo devino en uno de los mayores golpes al crimen organizado en la historia de Chile, pues permitió incautar 108 toneladas de sustancias ilícitas adheridas a más de mil de madera destinada a puertos de Europa, Norteamérica, Oceanía y otros mercados internacionales.
Según Carrera, en esta operación intervinieron la Policía Marítima, el Ministerio Público y los servicios aduaneros de Chile.
Explicó el fiscal que llamó la atención de los investigadores el sofisticado método utilizado por las estructuras criminales para ocultar la droga.
Describió que los narcotraficantes extraían la humedad natural de la madera y la reemplazaban con sustancias ilícitas, con lo cual lograban que la droga formara parte de la estructura interna del material.
“Esto es indetectable por vía escáner y también mediante una inspección visual convencional. Es un método muy novedoso porque antes se ocultaba la droga en cavidades o muebles, pero nunca habíamos visto que fuera incorporada directamente a la madera”, destacó, y acotó que en algunos casos la detección resultaba difícil hasta para los canes.
Durante su declaración, el fiscal estimó que la carga decomisada representa apenas el 10 por ciento del material analizado hasta el momento, y vaticinó que podría aumentar el volumen de droga entre 30 y 40 puntos porcentuales en las próximas semanas.
Por su parte, la Aduana chilena informó que la droga decomisada representa un golpe al narcotráfico internacional valorado en más de ocho mil 300 millones de dólares.
Dentro de Bolivia, el vicepresidente del Estado, Édman Lara, difundió una declaración en sus redes sociales en la cual responsabilizó el Ministerio de Gobierno, al jefe de la Policía, Mirko Sókol; a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico y la Aduana Nscional.
Por su parte, el ultraderechista expresidente de Bolivia y actual líder de la alianza opositora Libre, Jorge Tuto Quiroga, calificó este descubrimiento de “enorme vergüenza nacional”.
Consideró “gravísimo” cómo el narcotráfico opera con absoluta impunidad en Bolivia una y otra vez, y mencionó escándalos como el de las denominadas 32 narcomaletas traídas irregularmente desde Estados Unidos, sin que hasta el momento se conozca su contenido y paradero.
Asimismo, se refirió a la captura en Santa Cruz del narcotraficante más buscado de Sudamérica, Sebastián Marset, y su inmediata expulsión a Estados Unidos, así como las irregularidades con sus cajas fuertes. En tal caso, tras 40 días de denuncias, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, reconoció que existía otra caja fuerte bajo control del Ejecutivo con esos recursos valorados en millones de dólares.
Lamentó Quiroga que en la actualidad Santa Cruz constituye un santuario para los capos del narcotráfico brasileño, y que de sus pistas clandestinas parten narcoavionetas en medio de la anomia estatal y la degradación institucional, hechos que Quiroga calificó de “intolerables”.
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