«Nos reservamos el derecho de emplear todo el arsenal de medios políticos, legales y de otra índole a nuestra disposición para proteger la seguridad marítima y los intereses legítimos de cargadores y propietarios de buques», declaró Zajárova durante una rueda de prensa este miércoles.
El lunes, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, dijo a los periodistas en Nicosia que el mandato actualizado de la operación militar de la UE en el Mediterráneo, Irini, autoriza las detenciones e inspecciones de petroleros sospechosos de transportar el crudo ruso en violación de las sanciones.
Para Zajárova, sería «una burda violación del derecho internacional».
A finales de abril pasado, la Unión Europea aplicó sanciones a 632 buques sospechosos de pertenecer a la llamada flota fantasma que ayuda a Rusia a evadir las restricciones impuestas a su sector de hidrocarburos. A estas embarcaciones se les prohíbe el acceso a puertos y servicios comunitarios.
Las naciones de Occidente y sus aliados activaron decenas de miles de sanciones individuales y sectoriales contra Rusia desde el comienzo de su operación militar especial en Ucrania, el 24 de febrero de 2022.
El presidente ruso, Vladimir Putin, sostiene que la política de contención frente a Rusia forma parte de la estrategia a largo plazo de Occidente, cuyas sanciones asestan un duro golpe a la economía mundial.
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