Desde el teatro Teresa Carreño, en presencia de delegados de 12 países latinoamericanos, intelectuales, diputados, concejales, profesores, maestros y estudiantes, la mandataria afirmó que “una América Latina unida no es una amenaza”, sino esperanza para este continente y la humanidad.
“Venezuela pone su mano para sumar en esta vía de la América Latina como esperanza para los pueblos del mundo”, aseveró.
Rodríguez señaló que durante años han trabajado bicentenario tras bicentenario y detrás de estas actividades lo que está presente y ratifican cada día más es la valía del pueblo venezolano y de la Patria Grande, los que les tocó enfrentar graves peligros a través de las hazañas épicas.
La dignataria leyó fragmentos de la Carta de Jamaica de Simón Bolívar y apuntó que, frente al proyecto de unión, integración y expansión política, basada en las igualdades, estaba también “el destino manifiesto y la contradicción histórica que hoy nos acompaña”.
Puntualizó que esa contradicción se traduce actualmente en el excepcionalismo estadounidense versus la idea de crear una unión verdadera, que constituye hoy el “dilema que tenemos acá”.
En su intervención, la jefa de Estado encargada declaró que el 3 de enero pasado marcó “una inflexión en la política nacional y en nuestra visión de las relaciones internacionales”, que llevó a retomar el camino diplomático con el Gobierno de Estados Unidos.
Comentó que transcurrieron ya casi seis meses y “siento que ha sido el camino correcto” para dirimir las controversias y diferencias, que “las hay y existen”, a través del espacio diplomático, garantizar la tranquilidad, la paz, soberanía e independencia de Venezuela, aseguró.
A juicio de la presidenta encargada, están en proceso de “una marca histórica de grandes dificultades y acechanzas”.
Rodríguez apuntó que como un desarrollo de acumulación de capital (en referencia a Estados Unidos) estableció estrategias sobre países con riquezas particulares.
Al respecto, añadió que, en el caso de Venezuela, siendo una potencia energética en su reserva, han dicho “querer desarrollar esa potencia” para lo que está en el subsuelo se convierta en felicidad social del pueblo que por más de una década sufrió un bloqueo económico.
Manifestó que están en un proceso de “ir quitando nudos en las relaciones” y su mensaje a los países de la región es “encontrar nuestro propio camino en el continente y en el hemisferio”.
npg/jcd





