La huelga general de los trabajadores de la SNCF, principal empresa ferroviaria del país, se produjo por primera vez desde 2024 con participación de los cuatro sindicatos del sector, indicó el diario L´Humanité.
El paro fue seguido por los afiliados de CGT Cheminots, la Unas Ferroviaire, Sud Rail y CFDT Cheminots, para denunciar la escasez de personal, el deterioro de las condiciones laborales y la insuficiente revalorización salarial frente a la inflación.
Una de los temas polémicos se refiere a las reorganizaciones internas y la filialización del grupo, que consiste en crear sociedades locales para responder a las licitaciones lanzadas por las regiones sobre sus redes de trenes regionales.
Parte de los agentes se transfiere con una «mochila social» que garantiza sus ventajas durante 15 meses, indica el portal Sortir a París.
Sin embargo, para Fabien Villedieu, de Sud Rail, este dispositivo no es más que una “bolsa social”: al cabo de 15 meses, los acuerdos caducan y las condiciones varían sustancialmente de un territorio a otro.
La SNCF eliminó decenas de miles de puestos entre 2010 y 2024, al pasar de más de 150 mil empleados a alrededor de 135 mil, mientras aumentaba la carga de trabajo en mantenimiento, circulación y atención al público.
De su lado, los sindicatos sostienen que los incrementos salariales recientes no compensan plenamente la pérdida de poder adquisitivo acumulada desde la crisis inflacionaria de 2022.
También denuncian una creciente externalización de servicios y el impacto de la apertura del mercado ferroviario a la competencia europea, destaca el diario Le Monde.
El Gobierno anunció en 2023 un plan de inversiones de 100 mil millones de euros hasta 2040 para modernizar la red ferroviaria, desarrollar los trenes regionales y acelerar la transición ecológica del transporte, indicó el rotativo Le Figaro.
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