Según la última Encuesta Nacional sobre Trabajo Infantil, presentada en 2025 y realizada durante 2024, existen al menos 40 mil 200 niños, niñas y adolescentes en situación de trabajo infantil en Uruguay.
La preocupación fue planteada nuevamente por el Comité para la Erradicación del Trabajo Infantil (CETI).
Se trata de un organismo integrado por representantes del Estado, trabajadores, cámaras empresariales y organizaciones de la sociedad civil que difundió un documento de reflexión en vísperas de la fecha conmemorativa.
El texto advierte que el trabajo infantil constituye una de las manifestaciones más graves de la desigualdad y está estrechamente relacionado con la pobreza, la informalidad laboral y las debilidades de los sistemas de protección social.
Para el psicólogo Fernando Olivera, director de la Asociación Civil Cippus e integrante del CETI, las cifras al respecto tienen limitaciones que acompañaron el último censo en 2023.
El experto dijo que quedaron fuera del análisis diversas realidades vinculadas a la migración, las economías ilegales y los nuevos entornos digitales.
“Creo que Uruguay enfrenta una emergencia vinculada a la infancia y que, si no se adoptan medidas urgentes, podemos encontrarnos en una situación peor en los próximos años”, afirmó.
Aunque Uruguay suele aparecer entre los países con mejores indicadores sociales de la región, la realidad muestra que el trabajo infantil continúa presente bajo diversas modalidades y que muchas de ellas permanecen invisibilizadas, dijo el experto en comparecencia televisiva.
Uno de los principales reclamos formulados por las organizaciones que trabajan en la temática es la elaboración de un Plan Nacional de Erradicación y Prevención del Trabajo Infantil, señaló.
Olivera explicó que Uruguay asumió compromisos regionales en el marco del Mercosur para desarrollar este tipo de estrategias, pero hasta el momento no cuenta con un instrumento integral que articule las acciones de los distintos organismos públicos.
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