En un mensaje en su página de Facebook, el clérigo aseguró que la Ribera Occidental se convirtió en una gran prisión debido a la escalada de violencia de ese país.
Como ejemplo citó los recientes ataques de los colonos judíos a la aldea cristiana de Taybeh.
Tales agresiones también se extienden a las inmediaciones de la iglesia de Santa Bárbara en Aboud y a otras zonas de Cisjordania, donde “los colonos deambulan por pueblos, campamentos y ciudades con el objetivo de aterrorizar a los palestinos y mantenerlos en un estado constante de miedo”, subrayó.
El arzobispo criticó la expansión de los asentamientos israelíes y el aumento de las expropiaciones de tierras en ese territorio, así como la construcción de numerosos puestos de avanzada.
Los actuales acontecimientos plantean serias dudas sobre el destino de los palestinos ante la ausencia de cualquier horizonte político, alertó.
“La realidad sobre el terreno desde la firma de los Acuerdos de Oslo (en 1993) solo ha mostrado más muros, barreras y asentamientos, mientras que los líderes israelíes se jactan de que no quieren un Estado palestino y no buscan la paz”, expresó.
Hanna señaló que los palestinos se convirtieron en prisioneros en sus propios pueblos y aldeas.
Ante esa situación, llamó a las diversas iglesias en el mundo a alzar su voz en rechazo a estas políticas, y también instó a las organizaciones internacionales y de derechos humanos a adoptar medidas contra Israel.
jha/Rob













