Fue la primera y única ocasión hasta el momento que el certamen se celebró en Europa Oriental, aunque además hubo acción en Asia, porque una de las sedes, Ekaterimburgo, se ubica en ese continente.
La justa presenció el debut del Árbitro Asistente de Video (VAR), un balón oficial con un chip incorporado para seguir los partidos en vivo mediante una aplicación y la posibilidad de un cuarto cambio en el tiempo extra.
Francia derrotó por 4-2 a Croacia y ganó por segunda vez en su historia, aunque se trató del primer título fuera de su geografía, pues en el de 1998 eran anfitriones.
Por cierto, la selección croata superó la fase de grupos con paso perfecto, pero luego se convirtió en la primera que logra salir vencedora jugando tres prórrogas consecutivas en las eliminatorias.
Derrotó a Dinamarca y Rusia en tandas de penales y remontó a Inglaterra 2-1 en semifinales.
La mascota oficial fue el lobo Zabivaka, y Telstar 18 fue el nombre del balón, fabricado con seis paneles, unidos sin costuras.
Entre las curiosidades del evento estuvieron los debuts de Islandia y Panamá, además de que se anotaron nueve goles en propia puerta, el número más alto en la historia para un mismo torneo.
Apenas un partido se quedó sin anotaciones, el Dinamarca-Francia de primera fase, y el arquero egipcio Essam el Hadary se transformó en el futbolista de mayor edad en jugar, con 45 años, cinco meses y 10 días, ante Arabia Saudita.
La Copa destacó también por la paridad entre las selecciones participantes y la sorpresiva caída de los eternos favoritos, entre ellos Alemania, que tuvo su peor Mundial al quedar eliminada en primera ronda.
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